jueves, 15 de octubre de 2026

¿La delincuencia juvenil depende solamente de las decisiones individuales?

La conducta delictiva y el entorno social

Cuando se habla de delincuencia juvenil, se piensa que una persona menor de edad comete un delito porque tomó una mala decisión, sin pensar en las circunstancias personales, familiares, educativas y sociales que pueden influir en su comportamiento. Vázquez González (2003), explica que existen diferentes factores que pueden favorecer la conducta delictiva, aunque no afectan igual a todas las personas menores de edad, es decir, no se puede afirmar que todas las personas que enfrentan dificultades vayan a cometer delitos.

Entre los aspectos que se deben analizar están las relaciones familiares, adaptación al centro educativo, amistades, condiciones del entorno y oportunidades de desarrollo. Por ejemplo, un menor que experimenta violencia en su hogar tiene dificultades para permanecer en el sistema educativo o carece de redes de apoyo; no obstante, estos deben estudiarse en conjunto y no utilizarse para etiquetar a una persona como delincuente.

El autor señala que “el delito no es el hecho de un individuo aislado, sino de un individuo social” (Vázquez González, 2003, p. 5). Esta afirmación permite comprender que la conducta humana también debe analizarse tomando en cuenta el entorno en el que se desarrolla la persona.


La prevención como una responsabilidad compartida

Aunque cada persona debe asumir la responsabilidad que corresponda por sus actos, también es importante preguntarse qué circunstancias pudieron influir en esa situación y qué acciones podrían evitar que se repita. La prevención no debe limitarse a intervenir cuando ya se ha cometido un delito, es necesario fortalecer las relaciones familiares, apoyar la permanencia educativa, promover actividades deportivas y ofrecer espacios seguros donde puedan desarrollar sus habilidades.

La falta de oportunidades educativas, las dificultades económicas y la exposición a situaciones de violencia pueden aumentar su vulnerabilidad. Por eso, considero importante que existan espacios donde los jóvenes puedan participar en actividades deportivas, culturales y educativas, así como programas que les permitan desarrollar sus capacidades y construir otras posibilidades para su futuro.

Desde mi punto de vista, no sería correcto responsabilizar únicamente a los adolescentes por sus decisiones sin tomar en cuenta las circunstancias que los rodean, no significa justificar las conductas delictivas, sino comprender que la prevención también implica atender las condiciones sociales que pueden influir en ellas. Si se trabaja desde las comunidades y se ofrecen oportunidades reales, es posible contribuir a disminuir algunos de los riesgos relacionados con la delincuencia juvenil.


Recurso complementario: Red Nacional de Jóvenes (Guías y Scouts de Costa Rica)

Es un espacio propiciado por la Asociación de Guías y Scouts de Costa Rica dedicado a que la juventud lidere proyectos con impacto comunitario y promueva una cultura de paz.


(Red Nacional de Jóvenes, s. f.)

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Referencias Bibliografías

Asociación de Guías y Scouts de Costa Rica. (s.f). Nuestra Historia. Recuperado de https://siemprelistos.com/nuestra-historia/

Red Nacional de Jóvenes. (s.f). Inicio. Recuperado de https://reddejovenescr.org/

Vázquez González, C. (2003). Delincuencia juvenil: Consideraciones penales y criminológicas. Colex. Recuperado de https://aprende.uned.ac.cr/mod/resource/view.php?id=751753

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