La conducta delictiva y el entorno social
Cuando se
habla de delincuencia juvenil, se piensa que una persona menor de edad comete
un delito porque tomó una mala decisión, sin pensar en las circunstancias
personales, familiares, educativas y sociales que pueden influir en su
comportamiento. Vázquez González (2003), explica que existen diferentes
factores que pueden favorecer la conducta delictiva, aunque no afectan igual a
todas las personas menores de edad, es decir, no se puede afirmar que todas las
personas que enfrentan dificultades vayan a cometer delitos.
Entre los
aspectos que se deben analizar están las relaciones familiares, adaptación al
centro educativo, amistades, condiciones del entorno y oportunidades de
desarrollo. Por ejemplo, un menor que experimenta violencia en su hogar tiene
dificultades para permanecer en el sistema educativo o carece de redes de apoyo;
no obstante, estos deben estudiarse en conjunto y no utilizarse para etiquetar
a una persona como delincuente.
El autor
señala que “el delito no es el hecho de un individuo aislado, sino de un
individuo social” (Vázquez González, 2003, p. 5). Esta afirmación permite
comprender que la conducta humana también debe analizarse tomando en cuenta el
entorno en el que se desarrolla la persona.
La prevención como una responsabilidad compartida
Aunque
cada persona debe asumir la responsabilidad que corresponda por sus actos,
también es importante preguntarse qué circunstancias pudieron influir en esa
situación y qué acciones podrían evitar que se repita. La prevención no debe
limitarse a intervenir cuando ya se ha cometido un delito, es necesario
fortalecer las relaciones familiares, apoyar la permanencia educativa, promover
actividades deportivas y ofrecer espacios seguros donde puedan desarrollar sus
habilidades.
La falta
de oportunidades educativas, las dificultades económicas y la exposición a situaciones
de violencia pueden aumentar su vulnerabilidad. Por eso, considero importante
que existan espacios donde los jóvenes puedan participar en actividades
deportivas, culturales y educativas, así como programas que les permitan
desarrollar sus capacidades y construir otras posibilidades para su futuro.
Desde mi
punto de vista, no sería correcto responsabilizar únicamente a los adolescentes
por sus decisiones sin tomar en cuenta las circunstancias que los rodean, no
significa justificar las conductas delictivas, sino comprender que la
prevención también implica atender las condiciones sociales que pueden influir
en ellas. Si se trabaja desde las comunidades y se ofrecen oportunidades
reales, es posible contribuir a disminuir algunos de los riesgos relacionados
con la delincuencia juvenil.
Recurso complementario: Red Nacional de Jóvenes (Guías y Scouts de Costa
Rica)
Es un
espacio propiciado por la Asociación de Guías y Scouts de Costa Rica dedicado a
que la juventud lidere proyectos con impacto comunitario y promueva una cultura
de paz.
Referencias
Bibliografías
Asociación
de Guías y Scouts de Costa Rica. (s.f). Nuestra Historia. Recuperado de https://siemprelistos.com/nuestra-historia/
Red
Nacional de Jóvenes. (s.f). Inicio. Recuperado de https://reddejovenescr.org/

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